02 Octubre 2022 por Blanca Rodríguez

CROCODILE BREATHING

A primera vista, la respiración puede parecer que es sólo inhalar y exhalar, pero pensar eso es una gran equivocación. Al igual que andar, sentarse o ponerse de pie, la respiración es otro patrón de movimiento, que en gran parte de la población y, aunque no lo parezca, es disfuncional.

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Las causas son diversas aunque las más frecuentes son la ansiedad, estrés y las derivadas de algún tipo de enfermedad, como puede ser el asma, y todas ellas tienen una mayor incidencia en mujeres, se cree que debido a la progesterona.

El patrón respiratorio se ve altamente influenciado por las emociones, el estado mental o psicológico y el sistema nervioso autónomo, lo que hace que, dependiendo de lo que sintamos en ese momento, nuestra respiración va a verse modificada tanto en el ritmo como en la forma de coger y soltar ese aire, haciendo que la respiración se desplace hacia la parte superior del tórax y musculatura accesoria, disminuyendo el trabajo del diafragma.

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Si lo llevamos al entrenamiento o la rehabilitación, la respiración y su biomecánica, deberían ser uno de los puntos principales, por no decir la base a valorar, ya que un mal patrón respiratorio causa tensiones en el diafragma, afecta a los patrones correctos de reclutamiento muscular y de movilización de la columna, llevando a numerosas asimetrías y disfunciones.

Con el ejercicio Crocodile Breathing tenemos una forma de estimular la activación del diafragma, principal músculo respiratorio. Esta activación diafragmática se relaciona, como se ha comentado anteriormente con:

  • Una mecánica y movimiento de la columna mejores, así como eliminar la tensión de la zona.
  • Un mejor control motor.
  • Mejor equilibrio entre los sistemas nerviosos simpático y parasimpático
  • Equilibrio entre O2 y CO2.
  • Quita tensión en cuello y hombros.
  • Estabilización del core para el ejercicio.

  • El realizarlo boca abajo nos ayuda a tener una buena alineación corporal y que el suelo nos sirva de guía propioceptivo, ya que a la hora de inhalar el hecho de estar en esta posición, va a hacer que el aire en vez de ir hacia la parte superior del tórax, se expanda de tal manera que el cilindro abdominal se llene completamente.

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    ¿Cómo realizarlo?

    1. Inhala por la nariz durante 3” y siente como el aire se desliza hacia el abdomen y empuja hacia el suelo y lateralmente.
    2. Haz una breve pausa.
    3. Realiza una exhalación nasal lenta y completa durante 4”-6”.
    4. Haz una pausa más larga (2”-3”)
    5. Repite el ciclo respiratorio asegurándote que el aire llena todo el cilindro abdominal.

    Hasta que el patrón no se haya asimilado, realiza de 15 a 20 repeticiones diarias, una vez conseguido, puedes realizarlo unas 10 veces ya sea para mantenerlo o como relajación.

    Algo muy importante es no caer en el error de forzar la respiración. La intención de este ejercicio respiratorio es la de reeducar y reorientar un patrón respiratorio incorrecto hacia uno correcto y natural, por lo que forzar ese patrón lo que va a llevar es a activar todavía más la musculatura accesoria, generar aún más tensión diafragmática y lo más importante no conseguir que un buen patrón respiratorio sea un acto involuntario.

    Por tanto, lo principal a la hora de realizar el Crocodile Breathing es relajarse, dejarse llevar y sentir como ese aire llena tu abdomen, un punto a tener muy en cuenta en el caso de los entrenadores que trabajen este ejercicio con sus entrenados,al igual que comprobar que haya una expansión lateral similar.

    Usa este ejercicio no sólo para reorganizar tu patrón respiratorio, sino también como forma de relajación, recuperación y liberación del estrés al que nos lleva el día a día y, en el caso de atletas, utiliza esta técnica respiratoria para disociar la respiración torácica compensatoria de la respiración abdominal profunda.

    En el siguiente enlace, podéis ver un video de como realizarlo.