03 Abril 2024 por Blanca Rodríguez

EL CASO DE CRISTINA

EL CASO DE CRISTINA

Cuando Cristina se puso en contacto conmigo llevaba dos años sufriendo dolor en la articulación de la rodilla.

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Se trata de una persona físicamente activa y amante del deporte, que llevaba tiempo entrenando y participando en competiciones de Crossfit o Hyrox como aficionada, pero un entrenamiento mal planteado hizo que le empezase un dolor en la rótula que terminó en inflamación en toda la zona, sobre todo, en el tendón rotuliano, inflamación visible a simple vista y dolorosa con el mero hecho de rozar la zona con el dedo.

Con el tiempo el dolor y la inflamación fueron aumentando hasta el punto que empezó a quitarse todo lo que conllevase impacto (correr, saltar) y limitar ciertos movimientos (romper el paralelo en una sentadilla), ya que algo tan simple y cotidiano como subir los peldaños de la escalera le suponían mucho dolor, y era consciente que realizar cualquier ejercicio de ese tipo supondría estar al día siguiente con más dolor si cabía.

Cristina fue al traumatólogo para que le diagnosticase. Resultado: Síndrome Patelo-Femoral. Éste le prescribió una serie de ejercicios que ella realizó, sin éxito. También añadió sesiones de rehabilitación y por último infiltración, “Lo que me hizo replantearme la situación y buscarme un rehabilitador/readaptador que me ayudara a recuperarme” Cristina Bermejo.

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Un conocido le recomendó que se pusiese en contacto conmigo y así hizo. Tras una larga conversación por teléfono en el que ella me contó su caso y yo le diese mi opinión inicial, le contase como trabajo y cómo enfocaríamos su caso, quedamos para empezar a trabajar.

Lo primero de todo fue una valoración inicial en el que se pudo observar que no era cuestión de falta de tono del vasto medial del cuádriceps como así le había diagnosticado el médico, sino que era una concatenación de compensaciones debidas algunas de ellas a patrones incorrectos en la biomecánica de la pisada, inestabilidad de la cadera o falta de un tono correcto en el core.

Los ejercicios iniciales se limitaban a correctivos en los patrones de movimiento, en la pisada, activación de musculatura que por determinadas compensaciones dejan de hacer correctamente su trabajo, aunque nunca dejando de lado el trabajo de fuerza para seguir manteniendo un buen tono muscular y reforzando aquellos que no se estaban trabajando correctamente.

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Su compromiso, las ganas de recuperarse y el ser muy concienzuda y disciplinada con la planificación hicieron que a las dos semanas ya fuese notando mejoría, tanto a nivel de dolor como en la inflamación.

Cristina se iba sintiendo mejor, y lo que es más importante estaba entrenando sin dolor, hasta que alrededor de los 2 meses, 2 meses y medio, su fisioterapeuta nos dió la mejor noticia, ya no había rastro de la inflamación con la que Cristina llevaba dos años conviviendo.

Seguimos trabajando con el foco en que esa rodilla no volviese a sufrir más daño, pero con la cabeza puesta en la siguiente competición de Hyrox y todo lo que conlleva una disciplina así.

La carrera llegó y Cristina consiguió competir y ni rastro del dolor ni durante ni después de la carrera.. La lesión había desaparecido por completo.

A día de hoy seguimos trabajando en nuevos objetivos como son la mejora de la técnica en ejercicios de fuerza, técnica de carrera y una nueva competición de Hyrox con foco en bajar su marca.

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Categorías: Readaptación Tags: #readaptacion, #salud